18 Hombres confesaron qué no hay que hacer para gustarles


¿Con qué frecuencia las mujeres quieren saber qué está pasando en la cabeza de los hombres? ¿En qué estarán pensando? A veces, las chicas se comportan de una manera que les permita verse mejor en los ojos de los chicos (según lo que ellas creen): no responder los mensajes inmediatamente, parecer un poco más tontas de lo que realmente son, etc. Qué bueno que en la era de Internet se les puede preguntar directamente a miles de caballeros sobre aquello que las mujeres deberían saber sobre ellos.



-Aún si estamos saliendo con una mujer o estamos casados, nos gusta tener “Vida privada”. Las parejas no tienen que hacerlo todo juntos.

-A los hombres también les gusta recibir elogios sobre su apariencia. Incluso los más pequeños son agradables de escuchar.

-Si te he contado algo en secreto, realmente no es nada bueno que se lo cuentes a tu mejor amiga.

-Cuanto más grandes nos ponemos, tantas menos ganas tenemos de correr detrás tuyo. Si estamos interesados ​​el uno en el otro, no hay razones para que te hagas la difícil y te niegues a una cita más de 2 veces. O acepta la invitación o di que no estás interesada en mí.

-Siempre escucho a las mujeres decir que perciben a los hombres como unos muros de piedra, que saben lo que hay que hacer en todo momento, que no le tienen miedo a nada, siempre defienden a todos, no necesitan la aprobación de nadie, no son emocionales, etc. Si pudieras escuchar los pensamientos de los chicos, sabrías lo fuerte que es la presión que deben soportar, por todo lo que la sociedad espera de ellos.

-Todos los hombres son diferentes, y hay que tratarlos de una manera distinta.



-Si te gusta un chico, acércate y díselo. No entendemos ninguna de las insinuaciones que nos hacen.

-A veces, los hombres simplemente queremos estar solos. No es porque estemos enojados contigo o te ignoremos, solo nos gusta estar con nosotros mismos de vez en cuando. ¿Por qué es algo tan difícil de entender? Sí, te amo, solo quiero estar solo. No, no estoy enojado. No, no pasó nada. No, no hiciste nada malo. No, no quiero tener otra relación.

-Si te hacemos un cumplido, lo mejor que puedes responder es “Gracias”. Bromear acerca de que estamos equivocados no es algo bueno en absoluto.

-La mayoría de nosotros no entiende las indirectas sutiles. Si quieres algo, ven y dímelo.
Nunca creí en este estereotipo, hasta que un día le conté a mi novia sobre él. Comenzó a enumerar cosas que yo no había notado durante años, y me dejó perplejo. Todas esas insinuaciones eran abrumadoras, y algunas ni siquiera eran tan sutiles.

-Algunos hombres en realidad saben que estás insinuando que quieres algo más, pero tienen miedo de avergonzarse por un malentendido. Así que ignoramos las indirectas.

-No tenemos tanta falta de confianza en nosotros mismos como ustedes.



-Dios, solo elige en dónde quieres comer. De todos modos ordenaré una hamburguesa para mí.

-Cuando dices cuántos pretendientes tienes, no pensamos: “Maldita sea, hay una fila de hombres que quieren conquistarla, debo esforzarme para conseguirla”. Todo lo contrario, el primer pensamiento es: “Maldita sea, cortejarla será todo un drama”.

-Cuando nos estamos peleando, y digo algo que puede tener un doble sentido, y uno de ellos es malo, te puedo asegurar que quise decir el bueno. No estaría contigo si no me gustaras. Estoy de tu lado.

-Vemos cuando dices “No me pasa nada” aunque no sea verdad. Pero si lo dices 3 veces, te dejaremos en paz. No porque no sepamos que no es cierto ni porque no nos importe. Sino simplemente porque no nos interesa jugar juegos tontos.

-No es que no pensemos en nada, pero a veces es más fácil responder “En nada” que contarte sobre algunos de los pensamientos aleatorios que podríamos tener en ese momento. “Esa mujer de la película que vimos hace 2 días tenía un acento muy extraño”. “¿Cuándo terminarán de construir la cúpula del capitolio?”. “¿Se dice ‘Capitolio’ o ‘Capetolio’?”. “¡Qué palabra tan graciosa: Capitolio!”.



-Disney miente: ninguno de nosotros es ese príncipe azul que irá a salvarte. Queremos una relación de apoyo mutuo.

-Cuando nos enfermamos, realmente queremos que se nos atienda. Todo el mundo conoce la exageración del “Resfrío masculino”. El secreto es que no lo hacemos porque seamos blandos, sino porque es una de las pocas veces en que se nos permite ser débiles.

-Nosotros también somos sentimentales.

-Si dijimos que lo haremos, ¡vamos a hacerlo! No hace falta recordárnoslo cada 6 meses.
¿Has visto esas películas en donde una mujer es impredecible, irritable y loca, pero el hombre igual se enamora de ella? En la vida real no funciona. En serio.

-Por supuesto que es genial abrazarte fuerte y sostenerte en nuestros brazos, protegiéndote de toda adversidad. Pero a veces también queremos sentir que estamos bajo tu protección.
Comparte con nosotros cuál fue la revelación más inesperada para ti.


Fuente:genial.guru