17 Personas que dijeron una tontería tan grande que hasta nosotros nos avergonzamos de ellas


A veces, en un intento de hacer una broma o parecer graciosos, decimos algo que luego puede ser embarazoso. Y nos gustaría que nadie se enterara, si no fuera tan divertido contárselo después a nuestros amigos y conocidos... En la red hay sitios enteros en los que los usuarios comparten esta clase de errores graciosos.

Mi novio puso una rodilla en el suelo y sacó una pequeña caja de su bolsillo: “Oh, desde aquí se ven bien tus pequeños mocos... Lo siento, me distraje, ¿te casarías conmigo?”
Estábamos acostados con mi esposo antes de dormir, yo ya estaba medio dormida, él me acariciaba suavemente la espalda, y de repente dijo:
—¡Qué piel tan suave tienes! Me gustaría quitártela, multiplicarla y hacerme una manta con ella...

El resto de mi noche:


En nuestra oficina, la jefa del departamento contable es una mujer de unos 35 años, bajita, frágil, con una ingenua cara de niña. Se ve como si en realidad tuviera 25. Muchas veces no le quieren vender cigarrillos y le piden el documento. Una vez, el director, aparentemente en un intento de hacerle un cumplido, dijo (ella justo salía a comprar cigarrillos): “Margarita, hoy te darán 16 años”. Y ella, con cara pálida, preguntó: “¿Por qué crimen?” @mpalp
Hoy fui corriendo a ver a mi esposo al hospital al que acababa de ser llevado después de un accidente automovilístico. Me miró por un largo tiempo y luego preguntó: “¿Quién eres?”. Grité y lloré durante 10 minutos, hasta que confesó que había sido una broma.
Hoy le pedí a mi empleado que llevara un documento para que lo sellara la secretaria. Regresó y dijo: “Su secretaria es tan genial, y hasta me dio su teléfono”. La secretaria es mi esposa.

Una vez, me hicieron un cumplido: “Los talones le quedan muy bien”



Mi amigo compró un departamento y me dejó vivir con él. Su novia se mudó con nosotros un año más tarde. Antes de eso, pagábamos lo mismo en gastos, pero entonces dijo que ahora yo tenía que pagar dos tercios, porque él tenía que compartir su habitación y yo tenía una propia, solo para mí.
Trabajo de camarero. Nuestro restaurante está ubicado a cielo abierto, así que ponemos piedras decorativas sobre las cuentas (unas brillantes, como las de los acuarios). Le llevé la cuenta a una pareja de ancianos, y cuando regresé, el hombre me dijo: “¡Debiste haberme advertido que estos no son caramelos, sino piedras! ¡Casi me rompo un diente!
Tengo un pequeño negocio. Un empleado que trabajaba a tiempo parcial, 20 horas a la semana, y cobraba cerca de 15 USD por hora, se me acercó y me dijo: “Necesito reducir mis horas a 10 por semana, por lo que tiene que duplicar mi salario”.

Hoy vi a una chica que tenía un trozo de lechuga atorado en el cabello. Vio que la miraba y dijo: “Tengo novio”. Vale, cabeza de lechuga



Conversación en el patio de juegos:
—Imagínate, en el estacionamiento, al lado de nuestro lugar, hay un viejo Nissan. ¿Qué clase de pobre pone un auto así en el estacionamiento?
—Es el auto de mi familia.
—[Tratando de rehabilitarse] No, es un Nissan Maxima muy viejo, verde, hasta tiene óxido.
—Sigue siendo el de mi familia. @kybo3

Hace poco, contratamos a una mujer para que limpiara la casa. Vino por la mañana y se puso a limpiar mientras yo me preparaba para ir al trabajo. Antes de salir, le dije en voz alta al gato: “Adiós, monstruo”. Y escuché en respuesta un molesto: “Adiós”. El nivel de incomodidad subió hasta el límite. @DafnA

Ayer viajé en el ascensor con un vecino y, para no subir en silencio 16 pisos, traté de conversar un poco con él. Tenía en las manos un paquete del que salía un aroma extraño. “¿Compraste comida para el perro?”. “No, pero, probablemente, se cocinan igual”, dijo el vecino melancólicamente. Y luego giró el paquete hacia mí...



“Buen provecho”.

Estábamos probándonos ropa en una tienda con mi madre, ya nos habíamos cambiado unas 15 veces, y cuando se puso otra prenda, le dije: “Mamá, por favor, esto ya es cualquier cosa, ¡quítatelo!”. Y ella, casi con lágrimas en los ojos, respondió: “Hija, vine con esto...” @YaroslavLada123
Hoy comencé a trabajar en un nuevo lugar. El jefe suspiró aliviado cuando me vio. Dijo que yo estaba reemplazando a una mujer con permiso de maternidad, que reemplazaba a una mujer con permiso de maternidad, que reemplazaba a una mujer con permiso de maternidad. Pero que esta vez veía que yo no era una mujer que podría encontrar una pareja y tener un bebé pronto.

Durante una entrevista de trabajo, la entrevistadora sacó caramelos de menta y me las extendió con las palabras: “Si quieres continuar con la entrevista, toma una. O mejor, dos...”



Era tarde, estaba con un grupo de conocidos. Alguien contaba algo, pero yo no prestaba atención. Al final, me reí con todos, solo para no quedar mal. Y entonces uno del grupo me preguntó: “¿Qué dijo?” @Batman.BW
Hoy, al regresar de la tienda de comestibles, sostuve la puerta del ascensor para mi vecina del sexto piso, que venía cargada como yo. Le dije con una sonrisa: “Nos mandan a hacer las compras todo el tiempo”. A lo que ella respondió: “Ni que lo digas, mi gato se volvió tan perezoso...”.
Conoces esa sensación, cuando dejas caer un bolígrafo debajo de la mesa, te agachas para recogerlo, y alguien entra a la oficina y, al no verte en tu lugar de trabajo, pregunta bien alto: “¿Y ahora en dónde está esta papanatas?”. Bueno, desde hace un rato yo sí la conozco.
@polinakovach

En época de exámenes, me mudé con mi tío. En la casa había un terrible desorden, y decidí comenzar lavando la ventanas. Mi tío se resistió: “¡Ni siquiera lo pienses! Si quitas la suciedad, tendremos que comprar cortinas”



Después de 2 meses de salir con mi novia, me di cuenta de que estaba más feliz que nunca y decidí confesarle mi amor. Ella respondió que también me amaba y que soñaba con una gran familia: quería tener al menos unos 5 hijos. Al ver mi cara aturdida, añadió tranquilizadora: “No todos tienen que ser tuyos”.
Le conté a mi suegra que estaba embarazada. Lloró, pero no de alegría, sino de desesperación. Tuvo un repentino ataque de sinceridad: me confesó que ahora las posibilidades de que su amado hijo me dejara y encontrara un partido mejor se habían reducido drásticamente.
Viajé a París. Me perdí y le pregunté el camino a una pareja en inglés. Escuché que hablaban italiano, pero no tuve tiempo de decir que yo también era de Italia antes de que él le dijera a ella: “Pero qué importa, muéstrale cualquier dirección al azar con el dedo”.
¿Cuál fue el momento más incómodo de tu vida? ¡Compártelo con nosotros!




Fuente:genial.guru