18 Trucos psicológicos para personas que no están seguras de sus habilidades de comunicación


No todos somos capaces de mantener con soltura una conversación casual, pero hay muchos trucos y técnicas psicológicos que pueden ayudarte a iniciar una conversación y ganar la confianza de tu entorno. Estos trucos se utilizan por psicólogos y personas comunes en la vida cotidiana.


Si no sabes de qué puedes hablar, deja que la otra persona hable por ti. Usa la escucha activa: asienta con la cabeza, haz preguntas abiertas y aclaratorias, compadece si el momento es triste y sonríe si tu interlocutor cuenta algo gracioso.
Para establecer contacto con la persona, intenta sincronizar tu respiración con la respiración del interlocutor.

Por lo general, esta técnica se utiliza por los psicólogos, pero la pregunta “A ver si he entendido correctamente...” puede ser útil para cualquier persona. El interlocutor se da cuenta de que lo escucharon con atención y podrá evaluarse a sí mismo de manera más crítica.

No es un consejo demasiado ético, sin embargo es bastante eficaz: si quieres sentirte más seguro en un grupo de personas, imagina que eres el rey y el resto es tu séquito. Pero no exageres.

Para que no te sientas incómodo en un evento o fiesta, debes llegar antes. Así tendrás tiempo para elegir un lugar conveniente, acostumbrarte a la situación y a la gente. Además, la gente suele fijarse más en aquellos que llegan tarde que en aquellos que llegaron a tiempo o antes.


Si necesitas ir urgentemente a algún sitio y no te sientes muy bien, di a ti mismo: “Creo que estoy...” y describe las emociones y sentimientos que estás sintiendo. Esto te permitirá abstraerte y mirarte desde otra perspectiva.
Si sabes que en la reunión de trabajo alguien quiere criticarte a ti o a tus ideas, siéntate junto a él: esto lo hará suavizar el tono.
No coloques bolsos, libros, etc. entre ti y otra persona si no están sentados en la mesa. Si tienes algo que no sabes dónde guardar, entonces sostenlo con una mano y no con las dos: para evitar crear la sensación de la postura cerrada.

Para que tu argumento sea más poderoso, di que lo escuchaste de tus padres o tus profesores.

Si estás discutiendo con tu interlocutor, no te pongas delante de él, sino junto a él: permitirá calmar los ánimos.



Si acabas de conocer una nueva persona, fíjate en el color de sus ojos y al mismo tiempo sonríe. Su contacto visual durará un par de segundos, lo que te ayudará a ganar la confianza de esta persona.
Si alguien te ofendió con una broma, pídele que la repita. La broma dejará de sonar gracioso y tu ofensor se quedará avergonzado.
Cuando dices “Necesito ayuda”, la persona se siente necesaria e importante. No le importa que solo le pidas prestarte una pluma.
Si necesitas estrechar la mano, calienta la tuya antes. Las manos cálidas dan una impresión más favorable.



Si el interlocutor te hace preguntas incomodas, entonces interrúmpelo haciendo tus propias preguntas. Refleja su discurso, cambia del tema; lo más importante es que no le dejes aclarar sus pensamientos, entonces dejará de hacer sus preguntas.
Si no puedes negarte a una persona que constantemente te pide servicios, comienza a pedirle que también haga algo para ti. Y que sea algo importante.
Si estás invitado a un evento o una fiesta, pero no estás seguro de si deseas permanecer allí durante mucho tiempo, avisa con anticipación que vendrás, pero no sabes cuánto puedes quedarte porque estás esperando una llamada importante.
Durante la entrevista, imagina que ya te contrataron, y ahora se reunieron para discutir de nuevo las condiciones y asegurarse de que fue la elección correcta.



Si quieres convencer a otros de algo, elimina las frases “Creo que ...” y “Me parece que ...” de tu discurso.
Si pediste prestado un contenedor de comida a alguien, devuélvelo lleno de galletas. No te costará mucho, pero la persona sentirá simpatía por ti de inmediato.
Si tienes problemas para recordar nombres, luego de haber aprendido un nombre nuevo, repítelo un par de veces durante la primera conversación con esta persona. De esta manera, será más fácil de recordarlo, además de ganar la confianza de esta persona.
Antes de reunirte con la gente, levántate el ánimo para que te sientas feliz. Luego, las personas con las que te encuentres también se sentirán felices y asociarán su buen humor contigo. Las emociones están asociadas a la memoria. Si haces que la gente se alegre o se ría, te recordarán. Y estos serán buenos recuerdos.



Y tú, ¿conoces otros trucos psicológicos?





Fuente:genial.guru