10 Síntomas de una amiga tóxica, cuya amistad solo provoca daño


Cuanto más larga sea una relación, más valiosa es. Nos cuesta dejar a viejos amigos, pero a veces simplemente es necesario hacerlo. Una fuerte amistad a lo largo de los años no solo puede perder su fuerza, sino también volverse francamente innecesaria.

Genial.guru recopiló para todas sus lectoras los síntomas claros de una amistad tóxica. Si notas al menos un par de ellos en tu ser querido, entonces es hora de pensar si debes continuar esta relación.

1. No puede alegrarse por tu éxito


Si le cuentas a una amiga tóxica sobre tus éxitos, su reacción será un cambio de tema instantáneo o un lamento por su propia suerte poco envidiable: “¡Ya ves! ¡Tienes un novio! ¡Y yo no tengo nada!” o “¡Has ganado el concurso, y yo nunca podré!” Ella no tiene ningún interés en el lado exitoso de tu vida, pero realmente le gusta consolarte después de tus fracasos.

¿A qué conduce? La reacción negativa de una amiga a tu éxito puede provocar sentimientos de culpa y el deseo de corregir la situación, ayudarla al menos ganar un concurso si no puedes conseguirle un novio. Cuando le propones ayuda, por regla general, se pone a la defensiva, lo que hace crecer tu mala conciencia.
2. Te cela como si fuera tu novio
Una amiga tóxica no se alegrará si descubre que has visto a alguien aparte de ella. Puede estar malhumorada contigo o hacer un escándalo, exigiendo incluirse en todos tus planes. La manifestación más obvia es rastrear tus publicaciones en redes sociales y escribir mensajes de enojo: “Estuviste en un café ayer y ¿por qué no me invitaste?”

¿A qué conduce? Puedes asumir el papel de un maestro maduro y sabio e intentar inculcar las cualidades “correctas” en tu amiga. Pero los psicólogos piensan que esta empresa está condenada al fracaso: las peleas frecuentes y los escándalos son inevitables. ¿Cuánto tiempo resistirás?


3. Te sientes vacía después de hablar con ella



A menudo no notamos que después de hablar con una amiga nos sentimos débiles, cansados ​​o incluso con dolor de cabeza. La psicóloga Susan Heitler cree que se debe a lo psicosomático. Después de todo, los sistemas corporales están conectados, y la incomodidad emocional provoca incomodidad física.

¿A qué conduce? Habiendo notado un malestar después de hablar con una amiga, pregúntate si esto sucede a menudo. Si la respuesta es sí, debes pensar si merece la pena y quizás sea mejor que se tomen un descanso la una de la otra.

4. A veces sientes que quieres ocultarle algo

Un cambio en tus intereses, una experiencia negativa anterior o solo un sentimiento inexplicable puede provocar que dejes de contarle a tu amiga algunas cosas, aunque antes compartías todo con ella sin pensar.

¿A qué conduce? Si dejas de hablar sobre sentimientos, experiencias, eventos personales, pronto te darás cuenta de que no hay más temas para hablar con esta persona.


5. Llama en cualquier momento del día y te exige que la escuches



Siempre hay ocasiones en que una persona necesita más apoyo que otra, pero una amiga tóxica abusa de este derecho. Ella llama tarde en la noche o temprano en la mañana exigiendo que la escuches y se siente muy ofendida cuando te niegas. El apoyo es importante para una relación cercana, pero no eres un psicoterapeuta ni un hombro para las lágrimas.

¿A qué conduce? Ignorando la obsesión y la arrogancia, les das luz verde. Una amiga molesta llamará más a menudo y sus monólogos durarán más.

6. Enfatiza sus puntos fuertes contra tus defectos

Se ve fuerte y confiada, se viste bien y critica a todos los que la rodean, incluso a ti. Una de sus frases favoritas: “Pero yo...” De hecho, así es como se manifiesta la autoestima baja, que la chica esconde con éxito.

¿A qué conduce? En su presencia, puedes sentirte acomplejada e indecisa.

7. Copia tu comportamiento, peinado, manicura e incluso tu novio



Ella puede hacerlo a propósito o sin saberlo. Como regla general, todo pasa por un buen motivo: le gustas mucho y quiere ser igual. La imitación se manifiesta de diferentes maneras: la forma de moverse, hablar, vestirse, peinarse o maquillarse. Tu amiga puede hacer la misma manicura y buscar a un novio como el tuyo. Y hablando con ella, escuchas tu opinión y tus creencias.

¿A qué conduce? Eres una fuente de fortaleza e inspiración para tu amiga, ella no puede inventar nada propio. Quizás la razón sea su pobre imaginación o envidia. Si puedes soportar la imitación, entonces esta amistad, según la psicóloga de Nueva York Peggy Drexler, puede mantenerse.

8. Dramatiza los hechos y habla solo de sus fracasos

Ella siempre dramatiza todo y solo habla de lo mal que se siente. Acumula resentimiento, dolor y negatividad dentro de sí misma y con esto se “recarga”. Los psicólogos creen que la susceptibilidad, la desconfianza y el deseo de ver los aspectos negativos de la vida pueden ser síntomas de neurosis.

¿A qué conduce? En un esfuerzo de apoyar a tu amiga y elegir solo temas comunes para una conversación, también puedes “infectarte” con el hábito de buscar lo malo en la vida y no darte cuenta de nada bueno.

9. Busca ser mejor en todo, convirtiendo la amistad en una carrera sin fin



Apenas dices: “¡Mira qué zapatos compré en una liquidación! ¡Muy baratos!”, ella, contenta de sí misma, responde: “Y yo encontré zapatos de Gucci. Los tuyos, por supuesto, también son bastante buenos...” Para cualquier buena noticia que digas, tu amiga encontrará la suya, mejor y más interesante.

¿A qué conduce? Una carrera en la que ella siempre gana no te permite sentirte la primera aunque sea algunas veces. Eres como una niña que recibe todas las cosas de su hermana mayor.


10. Te usa con fines personales

Esta característica se manifiesta en solicitudes regulares de llevarla en el auto a algún lado, prestar dinero, prestar tu teléfono o pedir que tu novio la ayude con reparaciones en su departamento. Estas personas ven a los demás solo como un medio para alcanzar sus propios objetivos.

¿A qué conduce? Cuanto más ayudes, más a menudo te pedirán que lo hagas. Para evitar esto, necesitas aprender a decir “no” cuando no quieres, sin sentir vergüenza.