Una psicóloga describió los 14 síntomas propios de una persona mentalmente sana: compruébalo en ti mismo




Hace muchos años, una seguidora del psicoanálisis clásico y pionera en la psicología que analiza los caractéres de las personas, Nancy McWilliams, creó y describió una lista de control de la salud mental. Desde entonces hasta nuestros días, recurren a ella tanto los psicólogos como las personas normales y corrientes. ¿Podrías estar de acuerdo con cada punto analizando si va o no contigo?

1. La capacidad de amar a otra persona
Este punto se aplica tanto a nuestra pareja y la familia, como a cualquier otra persona a la que estemos dispuestos a amar, es decir, a aceptarla tal como es y abrirnos a ella.

2. La capacidad de trabajar, crear e inventar
Esto significa que no solo avanzas en tu trayectoria profesional, sino que también creas algo importante para ti y para los demás. Resulta importante que una persona deje su huella en la vida de otras personas y la capacidad de hacerlo es uno de los síntomas de una buena salud mental.

3. La capacidad de jugar, bromear y ser poco serio en determinados momentos




La capacidad de percibir el humor, la habilidad de salir de un estado de estrés emocional y mental y de desarrollarse a través de los juegos (deportivos, sociales, lógicos...) todo esto aporta un gran beneficio y regala momentos de descanso a nuestro sistema nervioso.

4. La capacidad de elegir relaciones seguras
Aquí todo resulta bastante sencillo: el instinto de autoconservación es inherente en todos los seres vivos, mientras que las relaciones tóxicas son una de las maneras claras de autodestrucción, por lo tanto, las personas mentalmente sanas tienden a evitarlas.

5. La capacidad de autonomía y autosuficiencia
En otras palabras: la capacidad de una persona a la hora de tomar decisiones por sí misma y ser responsable de su elección.

6. La capacidad de aceptarte a ti mismo y a tu personalidad en toda la diversidad de sus manifestaciones
No podemos ser ideales ni la reencarnación del mal en estado puro: cada persona combina buenas y malas cualidades y una persona sana mentalmente las evalúa adecuadamente y las acepta en sí misma.

7. La capacidad de recuperarse tras sufrir estrés
Nuestra mente no puede permanecer durante mucho tiempo en un estado de estrés. Y la capacidad de adaptarse a los cambios es uno de los síntomas de mayor resistencia.

8. Una autoestima realista y estable


Siendo demasiado autocríticos o, por el contrario, sobrevalorándonos, corremos constantemente el riesgo de alejarnos en exceso de la realidad en base a nuestras expectativas, lo que conlleva a la frustración, el estrés y las decepciones.

9. La presencia de un sistema consciente de valores
Con esto nos referimos a una situación en la que nuestros valores no solo nos dan una sensación de seguridad y estabilidad, sino que también pueden cambiar con el paso del tiempo y dependiendo de las circunstancias.

10. La capacidad de experimentar cualquier emoción y soportar el estrés asociado a esta
Esto significa saber cómo sentir las emociones, darse cuenta de las mismas y no sucumbir a ellas, mientras que al mismo tiempo se consigue mantener esa conexión entre el lado racional y emocional que albergas dentro de ti.

11. La capacidad de verse desde fuera
O de reflexionar: ver la situación independientemente de tu actitud hacia ella y elegir caminos para solucionar el problema que sean los más eficaces en este contexto.

12. La capacidad de distinguir claramente entre tú y los demás
Incluyendo también las emociones y los deseos. Así, una persona que nos ofendió, probablemente, no perseguiera tal objetivo, y nuestro resentimiento es nuestra emoción, que existe solo dentro de nuestra personalidad, es decir, no tiene relación alguna con la otra persona.

13. Un uso de la protección psicológica, de manera flexible y adecuada
Cuando estamos expuestos a situaciones de estrés o de ansiedad, nuestro cerebro intenta “escapar” de esto, evitando inconscientemente esas situaciones desagradables o bien ignorando los problemas que deben abordarse. Todo esto nos ayuda a permanecer en un estado de calma. Sin embargo, una persona sana a veces va en contra de sus deseos subconscientes o hace aquello que es necesario y no lo que le resulta más agradable.

14. Un equilibrio intermedio entre tú y los demás


Estamos hablando de la capacidad de tener en cuenta nuestros propios intereses junto a los intereses y la comodidad de los demás, cuyas relaciones son importantes para nosotros.