5 Preguntas de los niños de las que depende la relación futura con sus padres


Los niños son muy curiosos y pueden meter en un callejón sin salida con sus preguntas incluso a los padres más experimentados. Pero no todos los “por qué” son superficiales y las respuestas pueden influir en la autoestima y decisiones importantes que los pequeños tomen en el futuro. Con este artículo, descubrirás qué significan las cuestiones complejas formuladas por los niños y cómo reaccionar a estas de manera correcta.
Esperamos que esta información te resulte útil y te ayude a comprender mejor a tu propio hijo.
"Mamá, ¿soy fea?"

Por qué el niño pregunta esto: Con más frecuencia, esta pregunta la realizan niños de 12 años, ya que a esta edad su propia apariencia comienza a preocuparlos y dependen especialmente de las opiniones de los demás. Al mismo tiempo, aparecen sus ídolos, a los que buscan parecerse, así como el deseo de experimentar con su apariencia: teñirse el cabello, un corte de pelo a la moda o pedir a sus padres sus primeros cosméticos.
Cómo no debes responder: si decides limitarte a la respuesta de “no te fijes en lo que dicen los demás” cometerás un grave error y en el futuro no podrás participar en conversaciones sinceras con el niño.
Cómo debes responder: descubre de dónde vienen las dudas sobre su apariencia. Por regla general, los niños albergan ganas de contar por qué hicieron esta pregunta. A continuación, trata de resolver las preocupaciones en equipo:
  • Es a esta edad cuando resulta mejor que el niño conozca la subjetividad inherente en la percepción. Cuéntale que existen tantas personas diferentes en el planeta que es imposible gustarles absolutamente a todos.
  • Recuérdale con qué personas tu hijo disfruta de una buena relación. Dile que es hermoso, no solo para ti, sino también para sus amigos.
  • Describe las virtudes de tu hijo (tanto las externas como internas): una sonrisa encantadora, unos ojos hermosos, un corazón bondadoso y similares.
  • Cuéntale una historia de tu pasado: comparte con él algo que te sucedió en la escuela, muéstrale fotos de aquellos momentos, narra qué te preocupó entonces y qué sucedió con las mismas al pasar un tiempo.
  • “Papá, ¿por qué me prohíbes conversar con desconocidos?”

  • Por qué el niño pregunta esto: Está seguro de que podrá distinguir a una persona mala de una buena por medio de señales externas, por lo que no entiende por qué sus padres están tan preocupados.

  • Cómo no debes responder: “Este hombre te llevará consigo y nunca más te volveremos a ver”. Esta no es la mejor manera de explicar a un niño que no debe confiar en personas, incluso si no aparentan ser maníacos típicos de las películas de terror. Pero tampoco te vuelvas tedioso en las explicaciones y no le cuentes historias terribles que aparecen en las noticias.

  • Cómo debes responder: los niños, debido a su edad, son amables e ingenuos y no pueden negarse a prestar ayuda a los demás, por lo que pueden ser secuestrados fácilmente, incluso estando cerca de sus padres. Cuéntale al niño que no debe responder a peticiones y si un adulto realmente necesita ayuda, entonces la tendrá gracias a otros adultos. Explícale que, si ignora las palabras y abandona al extraño, eso no significa que tenga malos modales.

  • “¿Y qué significa la palabra...?”


  • Por qué el niño pregunta esto: Un niño, incluso de la familia mejor educada, en algún momento, aprende palabras inapropiadas. Los niños muestran interés por todo lo nuevo y, además, les gusta aplicar sus conocimientos en la práctica, por lo que tratan de utilizar este vocabulario nuevo que acaban de escuchar y lo hacen con la mayor frecuencia posible.

  • Cómo no debes responder: si le regañas subiendo la voz a tu hijo, lo único que lograrás es una baja autoestima en el futuro y ansiedad en el presente.

  • Reírse de una palabra indecente tampoco es lo más recomendable. En este caso, el niño la usará periódicamente para volver a entretenerte, junto a todos tus amigos y familiares.

  • “Cuando crezcas, lo sabrás”, “Ve a preguntar a tu madre”, estas tampoco son las mejores opciones. De este modo, dejarás que el niño entienda que no quieres dedicarle tu tiempo y perderás tu credibilidad como padre.

  • Cómo debes responder: no trates de averiguar dónde escuchó el niño tal palabra indecente, sino explícale con calma lo que significa. Dile que existen palabras desagradables para las personas y que su uso revela una mala educación, que con esa persona nadie querrá comunicarse. Pero también deberás tener en cuenta la edad del niño:

  • Los niños menores de 3 años utilizan palabras obscenas inconscientemente, la mayoría de las veces, por lo general, porque les gusta cómo suenan. La manera más segura es no reaccionar a ellas, así el niño las olvidará rápidamente.
  • Los niños, a partir de los 6 años, pueden utilizar palabras obscenas de manera consciente y casi siempre lo hacen para imitar a los niños de mayor edad. En este caso, vale la pena prestar tu atención sobre esto y hablarlo en profundidad.
  • “Mamá, ¿por qué tú puedes ir sin gorro y yo no?”

  • Por qué el niño pregunta esto: Todas las preguntas del tipo “¿Por qué tú sí y yo no?” las incluimos en este apartado. Hace falta recordar que los padres son modelos a seguir para sus hijos, tanto en las buenas acciones como en las malas.
    Cómo no debes responder: la respuesta que llega a la mente primero en muchas personas suele ser del tipo “Los adultos pueden, pero los niños no”. Así, tan solo estimularás el deseo del niño de hacer lo que haces tú.
    Cómo debes responder: es necesario explicarle al niño que los adultos tampoco actúan siempre correctamente y a menudo se olvidan de cuidarse a sí mismos. Y también vigila su reacción: los niños, con frecuencia, formulan preguntas cuando no tienen la suficiente comunicación con sus padres. Es fácil reconocer esto: si tu hijo escucha las respuestas con atención, reclama más atención.
    Si tu hijo te pregunta acerca de su amigo, al que se le permite un poco más, con la cuestión de “¿Por qué él puede y yo no?”, pídele a tu pequeño que explique por qué quiere hacer lo mismo y luego trate de llegar juntos a una solución. Por ejemplo, le permitirás jugar a los juegos de computadora bajo ciertas condiciones: los deberes deben estar realizados y la habitación, recogida. Si el comportamiento de tu hijo mejora, puedes recompensarlo, añadiendo algo de tiempo extra a esos juegos.

    “Papá, ¿alguna vez has hecho algo malo?”


  • Por qué el niño pregunta esto: Recordamos que el niño tiene como referentes a sus padres, lo que significa que no está interesado en las consecuencias de las malas acciones, sino que quiere conocer los límites que puede saltarse, o bien, preparar el terreno para contarte algo que ya ha hecho.

  • Cómo no debes responder: “Nunca he hecho nada malo”, una mentira así, jamás se le puede decir a un niño. Esta respuesta implica que eres una persona perfecta, que no ha cometido errores en su vida, y cada vez que un niño hace algo mal, se sentirá fracasado porque él no puede alcanzar la perfección de su papá.

  • Cómo debes responder: si tu hijo te hace una pregunta provocativa, lo más probable es que ya sepa la respuesta y te será necesario averiguar hacia dónde te lleva todo esto. Por ejemplo, si te pregunta lo siguiente: “Papá, ¿alguna vez rompiste una ventana con una pelota?”, no necesitas contarle una historia larga de tu infancia, sino descubrir qué es lo que le ha sucedido a tu hijo. En la mayoría de los casos, de este modo, el niño quiere escuchar de su padre que a este también le pasaron cosas así, para, así, mitigar el castigo y su sentimiento de culpa de antemano.

  • ¿Recuerdas qué preguntas hacías en tu infancia a tus padres y qué te respondían?
  • Ilustradora Anna Syrovatkina para Genial.guru