10 posibles señales de que un hombre ha dejado de amarte



“El amor de un hombre se expresa de tres formas: declara públicamente sus derechos sobre ti, te protege y te mantiene”, dice Steve Harvey, el autor del sensacional libro “Actúa como dama, piensa como hombre”. Parte de esta afirmación es cuestionable: hoy en día, no todas las mujeres necesitan ser mantenidas o protegidas por los hombres. Pero definitivamente necesitan amor, si es que han comenzado una relación. Sin embargo, es cierto que a veces las mujeres tienden a ver el amor en donde no está en absoluto.

Palabras tiernas y caricias




El lenguaje del amor consiste en palabras tiernas, caricias, abrazos y besos. Cuando le decimos a nuestra pareja “conejito”, “solecito” o “gatito”, lo que en realidad hacemos es crear una atmósfera íntima y especial, compartida solo entre dos personas. La elección del nombre cariñoso sucede inconscientemente y muestra cómo es el tratamiento en la pareja, quién domina en la relación y qué tan equilibrada es.


Por cierto, los hombres necesitan las caricias tanto como las mujeres. Unos investigadores estadounidenses entrevistaron a mil parejas y descubrieron que los esposos que besan y abrazan seguido a sus mujeres, se sienten 3 veces más felices en el matrimonio que los que no lo hacen. Así que si tu pareja se estremece cada vez que lo abrazas y le dices “mi gatito”, la razón no es su condición de hombre duro. Por triste que sea, lo más probable es que se haya enfriado hacia ti.

La crítica de la apariencia


Hay un sabio dicho de Omar Jayam: “En un ser amado te gustan hasta los defectos, y en las personas no amadas te irritan hasta las virtudes”. Para un hombre que ama de verdad, siempre te verás hermosa, incluso desaliñada y en un pijama heredado de la abuela. Ni siquiera se dará cuenta de que has ganado un par de kilos extra después de las fiestas de fin de año, si no se lo dices tú misma. Pero si un hombre te manda constantemente al gimnasio o insinúa que necesitas una cirugía plástica, no te apresures a complacerlo. Lo más probable es que, si no le gusta tu apariencia, es porque no le gustas tú. Y aunque pierdas peso, igual encontrará algún defecto que criticar.

Discutir tus defectos con los amigos



Las mujeres tienden a discutir los problemas de las relaciones o las deficiencias de su pareja con las amigas, pero los hombres tratan de no ventilar los conflictos afuera. Nadie es perfecto, pero la gente que ama de verdad se enfoca en las virtudes de su compañero, no en sus defectos.

Si tu pareja se permite humillarte públicamente y reírse de tus errores, no esperes nada bueno de esa relación. Tu compañero no te respeta, y sin respeto es imposible una relación sólida y fuerte. Al criticarte frente a otras personas, inconscientemente trata de demostrarle a los demás (y a sí mismo) que tú tienes la culpa de que haya dejado de amarte.

La actitud hacia tus hábitos

Las mujeres suelen quejarse de los calcetines del hombre esparcidos por la casa, pero muchas veces ellas también tienen hábitos extraños o que sacan de quicio. Les gusta tardar 2 horas en darse un baño y pasar la misma cantidad de tiempo conversando con la madre por Skype; ocupar todo el armario con sus cosas, sacar bocados del plato de su novio en el restaurante para probar su plato; cantar la misma canción tonta durante todo el día. Al mismo tiempo, los hombres que aman, por lo general, aguantan todo eso con estoicismo y guardan silencio o reaccionan con humor. Pero si el hombre comenzó a hacerte comentarios constantes sobre cualquier pequeñez, el único sentimiento que le quedó hacia ti es el de la irritación.


Atención a lo que le cuentas



Los científicos han demostrado que un hombre es capaz de escuchar atentamente a una mujer durante tan solo 6 minutos. Así que, queridas damas, ténganlo en cuenta cuando planifiquen una conversación importante con su pareja. Los temas sobre los que a un hombre le resulta más difícil concentrarse son: personas desconocidas, la vida de los famosos, las compras, la moda y las dietas. Son cosas sobre las que es mejor cotillear con las amigas.

Y, sin embargo, si un hombre ve que realmente quieres contarle algo, hará un esfuerzo y te escuchará con atención, incluso si el tema no le interesa para nada. Si te ama, no te dejará sin atención. Pero si cambia de tema o huye a hacer sus cosas cada vez que tratas de hablar, lo más probable es que no le interesen tus preocupaciones. En consecuencia, tampoco tiene la intención de resolver los problemas acumulados en la relación.


La actitud hacia las lágrimas y los sentimientos de la mujer


Los hombres no pueden soportar las lágrimas de las mujeres. Y hace poco se encontró una explicación científica para eso: resulta que las lágrimas femeninas contienen sustancias volátiles especiales que disminuyen los niveles de testosterona en la sangre de los hombres (y, en consecuencia, su deseo sexual también disminuye). Así que no uses muy seguido el llanto como un medio para influir a tu amado.

En realidad, cuando lloras, un hombre quiere huir y no verlo. Pero si te ama, resistirá ese deseo y tratará de consolarte con todas sus fuerzas, incluso si el motivo de tus lágrimas le parece trivial. Solo se quedará tranquilo cuando en tu rostro vuelva a brillar una sonrisa. Pero si no te ama, tus lágrimas solo serán otra razón para enojarse.


Coqueteo e intercambio de mensajes amorosos



Coquetear es muy útil para las relaciones. Es una gran herramienta para reavivar los sentimientos y superar la rutina cuando han estado juntos durante mucho tiempo. Los mensajes de texto picantes, las insinuaciones intrigantes, las fotos lúdicas: son cosas que ayudan a despertar el interés mutuo, como en los primeros días de la relación. Por supuesto que es muy importante que ambos integrantes de la pareja respondan activamente a los coqueteos del otro.

Pero si ya le has enviado 10 selfies eróticas en diferentes poses a tu amado y te has roto el cerebro inventando nuevos chistes coquetos, y la reacción del hombre es nula, deja esta desagradable tarea. Y probablemente sea una buena idea dejarlo a él también.


La reacción a los pedidos



Para un hombre que ama, las peticiones y los deseos de la mujer amada siempre estarán el primer lugar (y no los de los amigos o los parientes lejanos). En realidad, a los hombres les gusta ayudar a las mujeres; esto les da la oportunidad de demostrar lo geniales, fuertes y responsables que son. Por supuesto que hay momentos en que el hombre no puede ayudar por sí mismo, por ejemplo, puede no saber cómo reparar una canilla que gotea, pero definitivamente no debería dejarte resolver el problema sola; en todo caso, terminará llamando a un plomero. Pero si hasta tus peticiones más inocentes, tipo “amor, me ayudas a cambiar la bombilla, por favor” se reciben con gruñidos como otra tarea imposible, vale la pena considerar: ¿no le estará ayudando a otra mujer, y con mucho más entusiasmo?


Los celos




Resulta que hasta los monos pueden sentir celos de sus parejas hacia otros machos. Los celos aparecieron en el curso de la evolución como una forma de mantener la integridad de la pareja. Inconscientemente, el hombre quiere afirmar sus derechos sobre la mujer, ser el único “dueño” de su belleza. Por lo que es bastante natural que tu pareja comience a ponerse nerviosa cuando otro “macho” te presta atención. Pero por supuesto que las personas no son monos, y los ataques de celos excesivos no harán más que dañar una relación.

Pero cuando un hombre es absolutamente indiferente a los signos de atención que otros hombres muestran hacia su mujer, es un signo alarmante. Ya no quiere pelear por ella y tratar de ser mejor para que ella no se vaya con otro.


Protección contra los peligros


La necesidad de proteger a los seres queridos también es básica de los hombres. Y ser protegida es una necesidad natural de la mujer. Y aunque los hombres modernos ya no tengan que proteger a las mujeres de los depredadores y de las tribus salvajes, en nuestro mundo sigue habiendo peligros de sobra. Por eso es más que natural que el hombre que ama esté preocupado cuando su pareja vuelve tarde del trabajo o está sola en un lugar o con una compañía desconocida. Si no puede estar cerca, al menos la llamará y se asegurará de que esté bien. Al proteger a una mujer de los peligros (ya sean reales o imaginarios), el hombre se siente como un superhéroe.


Por lo tanto, si no obtienes protección y apoyo del hombre en situaciones difíciles (por ejemplo, estás volviendo a casa sola de noche, o te pierdes en una ciudad desconocida, o tu jefe te ha gritado, pero a tu pareja no le importa), es una muy mala señal. O bien tu elegido es un cobarde, o simplemente no te ama. ¿Para qué quieres a alguien así?

¿Y qué tipo de comportamiento te habría alertado a ti?